BARRANQUILLERO DAVID HURTADO RECIBE SANIDAD DE CANCER Y TESTIFICA EN INTERNET
Mi nombre es David Hurtado Vengoechea, soy de Barranquilla-Colombia y aqui estoy cumpliendo la mision que Dios ha encomendado en mi vida. El Señor y todos los que me conocen saben cuanto sufri durante todos estos meses con los tratamientos de quimioterapia a los que fui sometido para tratar el tumor canceroso que estaba entre mi vena aorta y mi arteria pulmonar. Fui sometido a los mas arduos protocolos de quimio durante muchos meses y este cancer no cedia, los medicos no podian hacer mucho a pesar de sus conocimientos humanos. Pero el Señor en su misericordia tenia otros planes para mi, EL queria curarme por si mismo, sin ninguna intervencion humana. Mucho tiempo sufri y este gran tumor no desaparecia y estaba pegado a mis arterias principales sin despegarse. Me mantuvo el Padre con fuerzas durante todo este tiempo para que fuera testigo viviente de su poder y maravilla. Y aqui estoy, en pie nuevamente testificando su amor grandeza.
Meses despues fui operado, pero fue el Señor quien obro en esta cirugia. Cuando entre al quirofano entregue mi alma y mi espiritu al Padre y le pedi que fuera El quien me operara a traves de los medicos, que son sus instrumentos en esta tierra para el fin de sus propositos. Pero hermano no seria asi, el Señor no queria que ningun medico me sanara, El queria hacerlo sin intermediarios, solo el El por su bendita misericordia y a traves de su amor eterno y puro.
Durante la cirugia, los medicos al tratar de quitar este tumor de 12 cms de diametro cortaron parte de mis venas y me desangre, estuve al borde de la muerte, mi espiritu salio de mi cuerpo y yo podia ver desde el quirofano mi cuerpo tendido en la plancha de cirugia y los medicos haciendo esfuerzos por salvarme la vida. Perdi el 70% de la sangre de mi cuerpo y tuvieron que transfundirme sangre varias veces para no perderme. En un momento cuando ya estuvo mi cuerpo recuperado, el Señor envio mi espiritu de nuevo al cuerpo y desperte en la sala de cuidados intensivos y al abrir los ojos y ver las enfermeras solo podia darle gracias al Señor por seguir en este mundo. Debido a lo riesgozo de la cirugia los medicos no pudieron tocar nada del tumor y tuvieron que cerrar tal cual como estaba antes. El Padre solo queria que ellos abrieran y se dieran cuenta que no podian hacer nada.
El 22 de Diciembre del 2006 fue la cirugia, el dia 26 ya estaba en mi casa y el dia 14 de enero viaje a los Estados Unidos buscando descansar un poco de toda esta pesadilla. El dia 28 de Enero de ese año 2007 regrese a Colombia, pero en Miami, la noche anterior cerre mis ojos en privado y senti una fuerte presencia de Dios, y le dije, Señor, te siento mas que nunca y se que aqui estas, en tus manos Padre encomiendo mi cuerpo, mi salud , mi corazon y mi alma y se que tu me has prometido la salvacion y la obtendre por medio tuyo.
Al dia siguiente llego a Colombia y voy donde los medicos, me hago los examenes pertinentes y las radiografias, y GLORIA A MI PADRE JESUS Y NUESTRO DIOS Y AL ESPIRITU SANTO TODO TUMOR Y TODA MALIGNIDAD HABIA DESAPARECIDO DE MI CUERPO. Los medicos habian abierto, visto el tumor y no lo pudieron sacar, el Señor queria sanarme El mismo, mostrarme su grandeza y su bondad, no dejar que ninguna mano humana obrara sobre mi sino solo EL, hacerme entender que Jesus es el medico por excelencia y que su poder llega mas alla, mucho mas alla de cualquier adelanto medico o sabiduria humana. Alabado sea el Señor, Dios de infinita misericordia, que su poder y su amor sea difundido y propagado por todos los confines de la tierra, que llegue hasta el ultimo rincon del mundo y hasta los oidos de los mas incredulos, que se alcen las naciones y sepan del poder y de las maravillas de nuestro Dios. Es mi deber como hijo de Dios y como un ejemplo de su poder y misericordia, asi mismo como es un place!
r para mi, hoy en dia y durante toda mi vida, dar mi testimonio a cerca de las maravillas del Señor, y se que este testimonio a traves de Ustedes y de este medio, llegara a muchos mas oidos y mejor aun a muchos mas corazones, para que nunca mas nadie llegue ni un solo instante a dudar de las bendiciones y del poder maravilloso de mi Padre, de nuestro Padre...
Quisiera que siempre se recordara el Salmo 116, como aquel soporte de la palabra de mi Dios que me dio alientos durante muchos de los momentos mas dificiles y duros de mi vida, de mis cortos 25 años. Mis mas sinceros saludos y bendiciones en el amor de Cristo. Y oremos siempre por todos aquellos que, asi como yo, veran en sus vidas las maravillas del amor del Padre.